miércoles, 20 de enero de 2010

“Al primer amor se le quiere más, a los otros se los quiere mejor”


Ni todos los refranes son ciertos ni todas las citas acertadas.

No tienen por qué ser lo, ni tampoco tenemos por qué estar de acuerdo. Todo es opinable y cuestionable, por eso me voy a permitir opinar acerca de esta cita de tan ilustre y conocido escritor y aviador francés: SAINT-EXUPÉRY, Antoine de.

Amor! Qué palabra tan plena. Qué es el amor. Qué es amar a una persona. Qué tipos de amores existen... etcetera obviamente no voy a responder a estas preguntas. Esta claro que existen diferentes tipos de amor, diferentes maneras de vivirlo, sentirlo y de amar. Y que no podemos saber/explicar qué es el amor. Sentimos el amor. El amor no es un conocimiento, es un sentimiento.

Seguramente el primer amor lo vivamos con una mayor intensidad, pues para nosotros es algo novedoso.

Las primeras veces no tienen por qué ser mejores que las posteriores, seguramente no lo sean, pero tienen algo que las hacen especiales: son mágicas; por eso, el primer amor sea como sea, lo vivamos como lo vivamos, dure lo que dure, en cualquier caso, nos “marcará” para siempre.

Probablemente si vivimos más de un amor, la experiencia nos permita vivirlo de manera más correcta, no incurrir en errores del pasado. Pero por qué iva a ocurrir tal cosa, acaso vamos a amar a más de una persona; sí, sería lo más probable pero no tiene por qué; existen excepciones; la cita da por sentado esa probabilidad y es tan solo una probabilidad no un hecho, por eso la cuestiono.

Mi momento ha llegado a los 18 años de edad. Tarde? Temprano? Qué más da, eso es relativo. Como la edad que es más bien un estado de ánimo. No importa. Aún menos en el amor. Lo he podido comprobar de primera mano. También he podido comprobar que estaba en lo cierto cuando supuse lo que iban a opinar los demás sobre mi decisión y relación. La gente esta plagada de prejuicios. La gente le da mucho a la lengua, opina sin criterio y cegada por sus erróneas convicciones; por eso, es absurdo escuchar a la gente y peor todavía verse condicionados e influenciados por lo que pueden llegar a decir o sugerir.

Realmente me tiene sin cuidado lo que digan de mi cualquiera que no sea alguién importante para mi. La gente que me quiere de verdad va a respetar las decisiones que tome, sea la que sea, y así ha sido.

Al principio me invadian un mar de dudas y miedos, pero fui valiente o imprudente (según como se mire) y me lancé a la piscina sin saber si estaba llena. Ahora, después de casi cinco mes, aunque los miedos sigan presentes pues forman parte de la existencia, he comprobado que la piscina esta llena. Que su agua es cálida y calmada. Ahora, lo único que deseo es permanecer siempre dentro de esa piscina, que sus aguas nos encaucen a los dos en la misma dirección, que nunca termine ese verano del 2009. Que sea tan eterno como inolvidable y mágico. Que me sigas amando. Amarte siempre a ti también.

Sandra

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